Muchos saben que un Sistema Operativo es imprescindible en un ordenador,
pero no son capaces de explicar que es verdaderamente, también pueden conocer sus nombres: Windows,
UNIX, MacOs, etc., pero no sabrían enumerar sus diferencias. No obstante todos sabemos que un sistema
operativo es necesario para el funcionamiento de nuestro ordenador, lo complicado es conocer sus
diferencias y ventajas de unos sobre otros, o los inconvenientes en decidirse por un Sistema Operativo,
dependiendo del trabajo que este ordenador vaya a desempeñar.
Lo primero que deberiamos saber sobre los Sistemas Operativos es un poco de su historia, es decir
como aparecieron. Cuando aparecieron las primeras computadoras hace ya más de 60 años, la comunicación
entre el usuario y la máquina era mediante código máquina, es decir con ceros y unos (01), la información
se introducía manualmente mediante tarjetas perforadas, tarjetones por lo normal de cartón agujereados que
la computadora interpretaba y ejecutaba. Evidentemente la interactividad entre ambos era extremadamente
lenta y hacía falta conocer el código máquina o binario. Estas computadoras no utilizaban Sistema Operativo,
y las tareas sólo se ejecutaban de una en una, y eran totalmente cargadas en memoria (no confundir memoria
con disco duro), llamamos memoria a la información almacenada en la RAM de un ordenador, esta es volátil
y desaparece una vez deja de recibir suministro eléctrico, por ello cada vez que se encendía el ordenador
había que empezar de nuevo.

Aproximadamente una década despues aparecieron los discos duros, capaces de almacenar información por un
largo periodo de tiempo (no eternamente), estos dieron la oportunidad de crear programas residentes en el
ordenador, de manera que estos podían ejecutarse al encender el ordenador de manera automática, se empezaron
a crear programas que se podían instalar en el disco duro, aparecieron entonces los Sistemas Operativos, en
un principio estos Sistemas Operativos no disponían de una interface gráfica, y su utilización se efectuaba
mediante comandos introducidos a través del teclado, esto obligaba a tener unos conocimientos básicos sobre
los comandos a ejecutar, para poder interactuar con el ordenador, pero ya empezó a ser mucho más práctico de
cara al usuario doméstico.
El primer Sistema Operativo que empezó a disponer de una interface gráfica fue MacOs de Apple, introduciendo
el ratón como periférico, para interactuar con el Sistema Operativo, con este avance se empujó a que muchas
empresas empezaran a programar utilidades que funcionando bajo el control de los Sistemas Operativos, podían
hacer de un ordenador una herramienta útil para el usuario doméstico. Microsoft se subió al carro de la
interface gráfica con el lanzamiento de Windows, esto fue el comienzo de la carrera frenética por acaparar
el mercado ya que se avecinaban muy buenas expectativas para el uso a nivel mundial de ordenadores personales,
es decir ordenadores al alcance del usuario doméstico, tanto por precio como por tamaño, ya que hasta hacía
muy poco los ordenadores eran de considerables dimensiones. Los Sistemas Operativos se fueron perfeccionando
hasta llegar a los que actualmente hay en el mercado, liderado por Windows.
Un Sistema Operativo es un software, programas, que controlan el funcionamiento de otros programas que no
forman parte de éste, también gestionan el hardware que se conecta al ordenador.
En un principio el Sistema Operativo, no debería ir más allá de reconocer los periféricos que conectamos
al odenador, operaciones básicas como calculadoras, controlar los programas instalados ajenos al Sistema
Operativo, controladores, paneles de control para las medidas de seguridad, conexión, etc., es decir no
deberían incluir aplicaciones de desarrollo o navegadores como actualmente está sucediendo, ya que esto
origina lo que legalmente se denomina monopolio, es decir aprovecharse de una situación en el mercado
para introducir productos en éste de forma obligatoria, y así no dar lugar a que otras empresas puedan
abrirse camino en la venta de sus propios productos. Sin entrar en lo que debería estar en manos de jueces
y abogados, intentaremos dejar claro que es en verdad nuestro Sistema Operativo y para que sirve.

Cuando acudimos a una de esas academias de informática para que nos enseñen a utilizar aplicaciones de
ofimática, que son las que conocemos como: Microsoft Office, OpenOffice, entre otras. Que a la vez son
paquetes que incluyen aplicaciones independientes unas de otras , pero que pueden interactuar entre ellas,
como podría ser el uso combinado de Microsoft Word y Microsoft Acces o Excel, o mismamente una combinación
entre Word y PowerPoint o Microsoft Graph, todas ellas incluidas en el paquete Microsoft Office.
Volviendo a las academias, estas nos ofrecen el aprendizaje de dichas aplicaciones, aunque en muchos casos
dejan mucho que desear los conocimientos que en estos lugares aportan al usuario, aún más si detectamos que
el usuario no comprende como funciona un Sistema Operativo, ni tan siquiera le explican que las aplicaciones
ofimáticas que utilizan están bajo el control de dicho Sistema Operativo, con lo que si el funcionamiento de
este es incorrecto no esperemos que nuestras aplicaciones funcionen como la seda. Un ejemplo de lo que
queremos decir es que es relativamente fácil aprender a conducir un vehículo, pero no nos enseñan a cambiar
una rueda, o limpiar una bujía, o cualquier otra pequeña anomalía que se pudiera ocasionar, con lo que
dependemos siempre del factor suerte para llegar a nuestro destino, pues con un ordenador es exactamente
lo mismo, pero si a eso le añadimos que es mucho más probable que un Sistema Operativo falle a que un vehículo
no nos lleve hasta el destino, podríamos decir que nuestro trabajo está en manos del factor suerte, y no es lo
más indicado para ser competente en nuestro puesto. Así que deberemos aprender a conectar periféricos a nuestro
ordenador o desconectarlos si dan problemas, que no es tan sencillo como apaga y vámonos. También nos podemos
encontrar en situaciones de que todo funciona correctamente hasta que un día todo deja de funcionar, y no
hemos sido lo suficientemente prudentes en la gestión de nuestro trabajo, con lo que dependeremos de que
alguien nos repare el ordenador, si es que es posible su reparación, y es muy probable que perdamos la
información y todo nuestro trabajo haya sido en vano. Así que debemos conocer el funcionamiento de nuestro
ordenador para evitar sorpresas desagradables. Un mal funcionamiento del Sistema Operativo nos puede dejar
desconectados de internet en unos casos, con lo que perdemos la opción de compartir el trabajo con el exterior,
en otros casos nos puede dejar fuera de combate cuando pretendemos abrir una aplicación, ya que si esta depende
del correcto funcionamiento del Sistema Operativo, y el factor suerte nos abandona, perderemos como mínimo una
jornada de trabajo.

Muchos usuarios creen, que la aplicación que utilizan es la que gestiona sus trabajos, por ejemplo,
cuando se guarda una carta escrita con Word en alguna parte de nuestro disco duro, no es Word quien lo
guarda en realidad, Word le pasa los parámetros al Sistema Operativo y este se encarga de escribir, modificar
o eliminar el trabajo, de manera que no es Word lo que debemos utilizar cuando una vez terminado el trabajo
queremos gestionarlo, debemos hacerlo directamente desde el explorador del Sistema Operativo, de esta manera
nos organizamos de una forma más real, ya que aunque estemos trabajando de forma habitual con un ordenador,
realmente no es un espacio como se nos muestran las cosas en la vida misma, y nuestra mente, no cambia la
manera de interpretar el espacio de forma automática, con lo que despues de un periodo de tiempo no
recordaremos exactamente donde se guardó el trabajo.
El hecho de utilizar el explorador de Windows para organizar y distribuir nuestros trabajos, hace que nos
movamos por los discos duros de una forma parecida a la vida real, en la realidad sabemos que para abrir
una caja pequeña que está en el interior de otra más grande, debemos abrir primero la grande, con el
explorador de Windows, más o menos es la misma forma de trabajar, pero un ordenador y más sus aplicaciones,
nos dan la opción de acceder a la caja pequeña sin habernos mostrado como se abría la grande, y eso puede
confundir a muchas personas a la hora de organizarse mentalmente.
Volviendo a lo que es un S.O. más o menos hemos explicado que es el intermediario entre el usuario y la
aplicación que utiliza. Un S.O. no es de momento un intérprete multilingüístico con lo que cada uno tiene
su propio lenguaje y las aplicaciones deben utizar el mismo lenguaje para entenderse, por lo que una
aplicación para Windows no es apta para MacOs, Linux o viceversa.
Cada empresa ha enfocado su S.O. a un tipo de usuario en particular, por ejemplo Apple con MacOs está enfocado
generalmente para usuarios que trabajan en Artes Gráficas, audiovisuales, etc., Windows está más enfocado a
usuarios que trabajan en entornos ofimáticos, y Linux y Unix está enfocado a usuarios que trabajan en
telecomunicaciones, aunque no es exactamente así ya que hay aplicaciones para todo tipo de usuarios en
todos los S.O. pero cada uno está más especializado en su campo inicial. Con lo que si pretendemos trabajar
con gráficos, debemos elegir un ordenador Apple con MacOs, si pretendemos gestionar una gran cantidad de
archivos, y nuestro trabajo es de oficina, nuestro ordenador será un PC con Windows, y si pretendemos
dedicarnos a las telecomunicaciones indiscutiblemente nuestro S.O. será Unix o Linux. No es fácil decidir
cual es mejor y cual peor, ya que cada uno sigue su propio camino, lo que si valoraremos es que nos ofrecen
y por cuanto. Trabajar con MacOs significa desembolsar cantidades económicas muy grandes, y si por el
contrario trabajamos con Windows, significa trabajar con un sistema muy inestable en según que trabajo le
pidamos, y porqué no mencionar las constantes actualizaciones en seguridad y errores de programación tanto
del S.O. como de las aplicaciones. Y en cambio Linux nos ofrece al mejor precio, gratis en muchas ocasiones,
una estabilidad incuestionable, sin mencionar la seguridad que proporciona, el inconveniente es encontrar las
aplicaciones que necesitamos, aunque cada día hay mayor surtido, también complica su adquisición el hecho de
necesitar mayores conocimientos para su utilización, aunque también se trabaja en este campo y cada día es
más fácil su manejo y aprendizaje. No obstante nuestro consejo es conocer el funcionamiento de Windows y
de Linux en partes iguales, ya que a corto plazo ambos sistemas estarán por igual en casi todo, con la
ventaja de que Linux utiliza una política más atractiva para el usuario. Para afirmar esto explicamos que
cualquier usuario que quiera utilizar Windows, deberá comprarlo, y tendrá que abonar aún más dinero para
cubrir el número de licencias que necesite, por otro lado, deberá pagar por cada utilidad que instale, y
prácticamente hay que pagar por todo. En cambio Linux nos ofrece lo que se denomina licencia de la GNU
Public License, de distribución libre, eso significa que los códigos fuente deben estar abiertos y con
ello muchos programadores en todo el mundo pueden mejorar tanto el S.O. como las aplicaciones para éste,
que se deben distribuir bajo las mismas condiciones, y lo mejor es que es software libre, es decir de
distribución gratuita, que podemos descargar desde múltiples sitios de Internet. Esto conlleva a que
podemos adquirir las herramientas necesarias sin pagar por ellas y si algún día aprendemos, podremos
mejorarlas, enviarlas a Linus Torvalds, para su revisión y coordinación y con ello contribuimos a mejorar
el software para otros usuarios y permanecer en un rincón de la historia. Aunque actualmente no todo es
completamente gratis, pero si a un precio mucho más asequible. Otro factor que nos lleva a recomendar a
conocer este S.O. es que actualmente muchas instituciones públicas están migrando a Linux o a alguna de
sus muchas versiones, y ello hace que se nos abra alguna puerta más, ya que el siguiente paso lo darán
las empresas y pronto será imprescindible conocer Linux. Actualmente en Asia este S.O. es mucho más
utilizado que Windows, con lo que si tenemos en cuenta la población de esta parte del mundo, nos
atreveríamos a decir que es mucho más utilizado que el mismo Windows. Aunque de momento en nuestro país,
Microsoft marca el ritmo y por ello nos referiremos a Linux eventualmente, si necesitas conocer algo más
sobre Linux busca en Internet, en diferentes webs como
www.linux-es.org que te serán de gran ayuda o en
la oficial de Linux, www.linux.org.
Nos falta puntuar que intentar resumir que es un S.O. y cómo funciona en pocas líneas, quizás sea algo
atrevido, así que ni lo intentamos, de momento hemos hecho una breve explicación de como aparecieron en
nuestras vidas, pero no lo hemos extendido, por considerar que no es necesario hacer de este tema una
clase de historia, a lo largo de los próximas entregas iremos explicando partes significativas de Windows,
problemas y soluciones, trucos, con el único objetivo de hacer que el usuario pueda comprender mejor como
trabaja un PC, y así acercar este fabuloso mundo aún a más gente, ya que aunque en todas partes se dice que
la informática ha invadido nuestras vidas, aún muchos están muy atrás en esto de la era digital, y aunque
se les da de muerte hacer zapping con el mando distancia, y otras cosas que se han hecho cotidianas, no
llegan a atreverse con un PC, por pensar que es demasiado complicado para ellos, pero nunca más lejos de
realidad, esta forma de ponerse auto-limitación no lleva más allá del mismo punto en que estamos, es decir
es una actitud de pasividad con la que no se avanza en ningún sentido, pero si tu interes por lo útil
despierta con estas líneas, intentaremos no descepcionarte, ni mucho menos menospreciarte por no ser
un experto, y lo decimos basándonos en que nuestra idea es transmitir nuestros conocimientos, al igual
que otros nos los transmitieron a nosotros, sin más ánimo que el de compartir.
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